"Omnipotente, santísimo, altísimo y sumo Dios, todo bien, sumo bien, total bien, que eres el solo bueno, a ti te ofrezcamos toda alabanza, toda gloria, toda gracia, todo honor, toda bendición y todos los bienes. Hágase. Hágase. Amén"

   Rodeadas de paz, viviendo entre estos muros, queremos ser testimonio de amor y fidelidad a la Iglesia y formamos parte de esa multitud de hombres y mujeres que se enamoraron de Jesucristo y "dejándolo todo" pensaron que Él fuera su único amor, su única riqueza. El único por quien mereciera la pena vivir. Escucha lo que nos dice nuestro Padre San Francisco:

   "Donde hay caridad y sabiduría, allí no hay temor ni ignorancia.
     Donde hay paciencia y humildad, allí no hay ira ni perturbación.
     Donde hay pobreza con alegría, allí no hay codicia ni avaricia.
     Donde hay quietud y meditación, allí no hay preocupación ni vagancia.
    Donde está el temor de Dios para custodiar su atrio, allí el enemigo no puede tener lugar para entrar.
   Donde hay misericordia y discreción, allí no hay superficialidad ni endurecimiento".
 

     Esta es nuestra verdad, esta es nuestra vida. Nuestra familia tiene como vocación especial favorecer el amor, la fraternidad universal sin fronteras de lenguas ni razas, y en este siglo XXI queremos seguir viviendo aquí esa hermosa realidad de la vida consagrada sobre la que alguien reflexiona:

    "¿Es qué tiene sentido esta vida en una era postmoderna y de avanzadas tecnologías? ¿No es un sentido medieval? ¿Este tipo de existencia tiene algo que ver con o que vive la gente de la calle? ¿Es una evasión para no afrontar los retos que nos plantea la sociedad?"... "A partir, por tanto, de su propia existencia y del conocimiento progresivo de las profundidades de su ser, los contemplativos pueden prestar un gran servicio a sus contemporáneos... Realmente, la experiencia espiritual que se recorre a lo largo de la vida contemplativa no es ajena a la experiencia fundamental que vive todo ser humano si quiere tomar consciencia de su realidad personal y vivirla en profundidad. Y más todavía cuando se trata de un creyente en Cristo".
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